El portal Canarias Libre se ha hecho eco recientemente de una excelente noticia. Se trata de la declaración de los Pozos de Arucas como sitios históricos, una figura legal que garantiza su protección así como les concede el status de reconocimiento que les pertenece ante la sociedad. En los Pozos puede haber al menos los restos de 62 personas, asesinadas durante la represión franquista, aunque la Asociación por la Memoria Histórica de Arucas, artífice de esta loable iniciativa, calcula que puedan ser más. En cualquier caso, parece importante que sea un medio nacionalista el que precisamente dedique un espacio a tan noble causa. No siempre ha sido así y no han sido pocas las ocasiones de desencuentro e incomprensión entre el mundo nacionalista canario y quienes se identifican con la herencia de la II República, el ejemplo de sus gentes, su lucha y su derrota. Como ya escribí en una entrada anterior, no veo contradicción alguna entre defender la construcción nacional de Canarias y reconocer la II República como el periodo de extensión de libertades y derechos que fue. Ojalá este blog pudiera también de servir de modesto homenaje a tantos hombres y mujeres que hicieron de la lucha por la libertad su meta en esta vida. Por eso está bien que todos nos alegremos de que la ignominia que supone saber que gentes inocentes, paisanos nuestros, yacen en simas y pozos sin recibir el homenaje y duelo que merecen por parte de sus familiares, se acerque a su fin. Seamos o no nacionalistas, es definitivamente una buena noticia.
Dejarlo ya
Alguien debería decirle, desde el respeto, que lo dejara, que no hace ningún beneficio, sino al contrario, que sus planteamientos están tan alejados de la realidad que no provocan sino la hilaridad entre sus detractores y el agotamiento y desilusión entre aquellos que simpatizan con la construcción nacional de Canarias; decirle que su momento ya pasó, que con sus errores y aciertos, ya entró en la Historia, de la que nadie podrá borrarlo porque entró por derecho propio; convencerle de que son otras las vías, los modelos, que el mundo ha cambiado enormemente y las antiguas recetas ya no sirven, acaso nunca sirvieron; reconocerle su coherencia en este mundo de travestismo ideológico pero que son otras personas las que deben recoger el testigo de una causa que necesita urgentemente actualizarse, seducir a la sociedad a la que dice defender con unas dosis ingentes de realismo, algo de lo que carecen manifiestamente sus propuestas. En fin, alguien debería darle las gracias a Antonio Cubillo y pedirle que lo deje.
Más como Paco Bello
Con curas así, hasta yo volvía a misa. Hacía tiempo que quería escribir una entrada sobre un cura que entiende su ministerio como una labor de servicio a los más desfavorecidos y como un compromiso constante con aquellas causas que entiende justas. Me refiero, obviamente, a Paco Bello, el cura de La Garita, que lleva ya algún tiempo dando testimonio de actitud valiente con la vida. A pesar de los palos que desde los sectores más reaccionarios le han querido dar por, entre otras cosas, no reservar sitio especial alguno a las autoridades políticas en los actos religiosos, además de rendir homenaje a la bandera de las siete estrellas verdes, Paco Bello no se amilana. Lo último que hemos sabido: izar la bandera del movimiento LGBT, la del arco iris, la del respeto a las diversas orientaciones e identidades sexuales, en la misma iglesia, dando prueba de que no toda la Iglesia es un reducto de fascistas. El pueblo lo entiende y mayoritariamente lo apoya, por eso le han dedicado una página web destinada a recabar apoyos y a extender su mensaje, que no es otro que el de la solidaridad, el respeto, la paz y la justicia social. Vaya desde aquí mi apoyo solidario y fraternal. Creo en una Canarias libre y laica, pero también creo en el ejemplo de personas como Paco Bello. Con un activista como éste en cada barrio de Canarias, a buen seguro viviríamos en un país mejor, un país del que nos pudiéramos sentir más orgullosos.
P.S: Últimamente me han sugerido que escriba algo sobre el asunto de la Eurocopa y la selección española de fútbol. Finalmente me he puesto a escribir alguna cosa más bien desde una perspectiva lateral y la he subido a mi portal de soitu.es : ¿Vuelve el “¡Arriba España!”? Si se toman la molestia de leerlo, se los agradezco mucho.
La consulta popular en Euskadi
A Zapatero le tocó responder en la entrevista que publicó El País el pasado domingo 29 sobre qué hará la Policía si Ibarretxe “pone las urnas”. Es la clásica pregunta que dice más de quien la hace que de quien la responde. El Presidente contestó: “El Gobierno vasco no puede poner urnas, no dispone de urnas ni de administración electoral”. Veamos las tres negaciones empezando por la última. El Gobierno vasco sí dispone de administración electoral. Organiza, como es fácil suponer, las elecciones autonómicas y es especialmente eficaz en, por ejemplo, el uso de las nuevas tecnologías, tal y como se pudo comprobar en las últimas elecciones. No estamos ni ante unas elecciones ni ante un problema de capacidad organizativa. Tampoco creo que sea un problema el no disponer de urnas. Seguro que si compras muchas te hacen un buen precio, si me permiten la broma. Ahora vamos al meollo del asunto: “el Gobierno vasco no puede poner urnas”. Sí puede. Al igual que pueden hacerlo, por ejemplo, el Ayuntamiento de Pájara para consultar a sus vecinos sobre el plan de ordenación urbanística, o el Cabildo de Tenerife, sobre el macropuerto de Granadilla, o el Gobierno de Canarias, sobre las prospecciones petrolíferas. No tienen el más mínimo interés en hacerlo pues participan de la cultura política mayoritaria en la que se sostiene que “consultas a los ciudadanos, las imprescindibles y sólo si el resultado, previsible, nos conviene” y a la que Ibarretxe no es ajeno. Lo que no podrían dichas instituciones, según el orden constitucional vigente “del que nos hemos dotado los españoles”, es promover un referéndum, algo que sólo podría hacer el Gobierno de España, y, por cierto, no con carácter vinculante puesto que la Sacrosanta Constitución (art. 92) sólo reconoce su carácter consultivo.
Entonces, se preguntará el lector, si la clase política miente abiertamente cuando dice que “el referéndum es ilegal” –puesto que ni es referéndum ni es ilegal- ¿qué es lo que molesta tanto de la consulta popular? El argumento de que “se divide a la sociedad” no deja de ser un recurso bastante flojo, como bien señala Javier Ortiz en su excelente columna “La consulta de Ibarretxe”. Dicho sofisma se apoya en afirmaciones del tipo de “la sociedad vasca está gravemente dividida y no conviene ahondar en dicha división con semejante consulta”. Con argumentos de este tipo, jamás hubiera habido un referéndum sobre la OTAN, por ejemplo, ¿o no expresaba dicho referéndum la división existente en la sociedad española en torno a dicho asunto? ¿Qué problema hay en, como se dice por aquellas tierras, “contar las habas”? ¿Suspendemos las elecciones porque expresan la división de la sociedad vasca? ¿Se soluciona dicha división hurtando la posibilidad de la expresión en las urnas? No creo que haya que ser muy perspicaz para darse cuenta de que lo que incordia enormemente es el tema en sí de la consulta –la posibilidad de renegociar el estatus de la Comunidad Autónoma Vasca en España- y, sobre todo, el que democráticamente se pueda constatar una respuesta favorable ante dicha posibilidad, algo que el tan “políticamente correcto” antinacionalismo lleva muy mal. Es el mismo razonamiento perverso por el que no se suele consultar a la ciudadanía sobre, por ejemplo, los tratados de la Unión Europea. Temen algunos, con razón, que un “resultado adverso” dejara al descubierto lo endeble del andamiaje del Estado español, ante la hipótesis de que la gente diga algo que no convenga en las normalmente elogiadas y ahora tan denostadas urnas. Eso es lo que les molesta tan profundamente.
Elucubrando
La verdad es que el próximo congreso de Coalición Canaria dará que hablar. Ya lo está haciendo, de hecho. A mí me resultan muy interesantes todos estos movimientos previos así como las declaraciones que van adelantando sus dirigentes. Son muy significativas, a mi juicio, y pueden servir para saber por dónde van a ir los tiros los próximos años, no sólo de Coalición como proyecto político, sino de algunas tendencias en la política canaria. Por ejemplo, es fácil comprobar cómo todo el asunto del debate soberanista ha sido un despropósito desde el principio y es intención de la gran mayoría de Coalición –al menos, sus dirigentes- cerrar el debate en dicho congreso. Y sin embargo será un cierre en falso, auguro, puesto que una vez que la cuestión se haya planteado públicamente, nada impedirá que el debate pueda volver a surgir más adelante: no al menos las adhesiones a la Sacrosanta Constitución, tan del gusto de los actuales dirigentes coqueros. Esperemos que de ser así, sea un debate de mayor y mejor calado, propiciado por una auténtica reflexión político-ideológica, con contenido, con personas serias al frente,… o sea, justo lo contrario que ahora. Me parecen también interesantes otros dos aspectos, que no quiero dejar de compartir con ustedes. Bueno, uno es un aspecto tangible, visible -el otro, no tanto- y tiene que ver con el supuesto abandono de los principios de territorialidad en cuanto a la elección de candidatos. Eran principios que funcionaban sotto voce, casi siempre a favor de ATI, y que Román Rodríguez intentó remover en su última etapa en Coalición, tratando de asegurarse el puesto de Vicepresidente y repetir como Presidente en la siguiente legislatura. De poco le sirvió, como bien saben. Ahora, asegura Torres Stinga que se elegirá el candidato en función de su valía para el puesto y no en función de cuotas de poder insulares. En fin, cuando lo vea, me lo creeré. Coalición no ha hecho demasiado por sembrar una cultura de la unidad entre los canarios hasta el punto que la isla de procedencia no sea tenida en cuenta entre el electorado. Si éste fuera un objetivo sincero, podrían empezar por acordar la introducción de un cupo nacional canario en la próxima Ley electoral, de forma que los canarios de las siete islas y más allá eligieran directamente a su Presidente y no sólo los de una isla. Por último, tal y como ya había avanzado Torres Stinga hace algún tiempo, la mejor forma de avanzar hacia la unidad entre los nacionalistas canarios –léase Coalición y Nueva Canarias- era no hablar de ella. Y eso precisamente es lo que están haciendo, no decir ni pío.
Haz como yo digo, no como yo hago
Como bien recordarán, Juan Fernando López Aguilar lleva desde la misma noche electoral gritando a todo quien le quiera oír que él y sólo él es el verdadero y legítimo vencedor de las elecciones canarias y por tanto a él le corresponde ser el Presidente del Gobierno de Canarias. Ha calificado al pacto de gobierno CC-PP en numerosísimas ocasiones como un “pacto entre perdedores”. Su argumentación es legítima pero discutible. En puridad democrática la opción en la que los perdedores se unen para bloquear el paso al “vencedor” es perfectamente posible y legal, aunque es obviamente comprensible que a López Aguilar no le guste. Honestamente, no sé yo si es muy sincero el político grancanario en su desazón, pero ése es otro tema. Todo esto viene a cuento de la ya más que anunciada moción de censura para desalojar a Coalición del Ayuntamiento del municipio de La Oliva. El Partido Socialista y el Partido Popular andan negociando para desalojar a la legítima alcaldesa del municipio majorero. De llegar a un acuerdo –algo más que probable- los partidos estatales, esto significará la vuelta al consistorio del ínclito Marqués de La Oliva. Bien, ¿qué piensa López Aguilar de todo esto? ¿Da su aprobación a una operación de este tenor? ¿”Haz como yo digo, no como yo hago”?
El nacionalismo español, según Ramoneda
Uno de los articulistas que tratan a menudo sobre las cuestiones nacionales es el habitual de las páginas de El País, Josep Ramoneda. Hasta ahora siempre había tenido a Ramoneda por uno más en las filas del pensamiento políticamente correcto que, actualmente, es mayoritariamente antinacionalista. No es que ahora piense muy diferente, sin embargo su artículo de ayer, 26 de junio, “La negación del nacionalismo español” acierta, a mi juicio, en la descripción de algunas de los modos y maneras más comunes de los usos nacionalistas españoles y su relación con los modos y maneras de los usos nacionalistas periféricos o no españoles. Especialmente clarificadora me resulta su calificación de todos ellos en pie de igualdad con la consideración de que sólo el español ha conseguido tener un Estado. También la reflexión acerca de los derechos individuales y colectivos no como realidades jurídicas absolutamente diferenciadas sino antes bien íntimamente relacionadas. Porque, ¿deja de ser derecho individual a la libertad de expresión proclamar la creencia de que un territorio es una nación y portadora de derechos colectivos? En fin, toda una serie de cuestiones en las que Ramoneda acertadamente entra, aunque a él todos los nacionalismos le parezcan igual de horteras.
El hecho diferencial canario
El compañero de la gofiosfera, Sergio, de Barraquito, me lanzaba una pregunta hace ya algunos días en mi entrada “Un paso más”. Venía a decir lo siguiente: “¿Cual creen que es para ustedes el “hecho diferencial canario”? Para los catalanes está claramente en su cultura y su lengua. Para mi el canario está claro, su geografía. Pero no he dejado de oír cosas como la lengua, la “raza” y cosas así.” Inmediatamente tuve que rendirme a la evidencia de que una cuestión de este calado no se podía resolver en un comentario. Quizá tampoco en una entrada pero como me comprometí, aquí va. En primer lugar, soy escéptico ante las explicaciones monocausales y prefiero sostener una mirada multilateral que abarque diferentes enfoques sobre un mismo asunto. El “hecho diferencial canario” no es una excepción. En resumidas cuentas, en mi opinión estamos ante un “hecho nacional” que se sustenta en múltiples factores, pero esto no quiere decir que todos cuenten de igual manera. Creo que la geografía es efectivamente el factor que condiciona poderosamente el resto: la economía, la sociedad, la cultura, la política, la lengua, la configuración étnica, factores subjetivos como la autopercepción, las adscripciones identitarias, etc. Este factor tan poderoso es algo que en absoluto comparten naciones con movimientos nacionalistas mucho más fuertes y articulados que en el caso canario. Cualquier reivindicación de un mayor autogobierno para las islas –en cualquier variante- deberá apoyarse en la realidad incontestable de un archipiélago situado a dos mil quinientos kilómetros de su metrópoli y en un continente diferente, o sea, en nuestro ser insular y archipielágico. Nuestra economía, nuestra sociedad, nuestra cultura, etc. son diferentes porque somos un territorio diferente. No compartimos en absoluto la continuidad geográfica que comparten, por ejemplo, los diferentes pueblos que conviven en la Península Ibérica. A mucha gente todo esto le puede parecer evidente y, sin embargo, suele pasar más bien desapercibido. Dicho esto, creo que cuestiones de carácter étnico, antropológico, etc. deben ser objeto de estudio de los etnólogos y antropólogos pero no servir de materia para la articulación de los discursos políticos sobre el nacionalismo, que deben basarse en cuestiones como la sociedad, su voluntad democrática, sus agentes, etc. O sea en el demos antes que en el etnos. En Renan antes que en Herder. Los discursos sobre la identidad o son profundamente democráticos o mejor que no ocupen nuestro tiempo. Evitaremos repetir errores. En fin, Sergio, esto es lo que pienso. Espero haber sido al menos claro en un asunto tan complejo.
Cuéntame cómo pasó
Ya no sé por qué año van. Sé que Franco ya se murió –a todo cerdo le llega su San Martín- o sea que deben andar por el 1976, pizco más, pizco menos. No soy de los que puede presumir de fan de Cuéntame, de ésos que se han visto todas las temporadas y conocen mejor las intimidades de algunos personajes que las de su propia familia. Sí la he seguido intermitentemente y siempre me ha parecido una serie amable, entretenida, que se deja ver,… aunque algo alejada del tipo de ficción que me suele gustar. Yo soy más de House. El caso es que me hizo mucha gracia cuando leí que el equipo de la serie se había trasladado a Gran Canaria para rodar un capítulo. Supongo que encajarán dicho viaje con algún tipo de vacaciones en la trama. Después de todo, eso es lo que somos para la gran mayoría de los supragibraltareños: un lugar de vacaciones al que últimamente también llegan cayucos. Me puedo imaginar a los Alcántara tomando el aperitivo en el Pueblo Canario mientras alguna rondalla, ataviada con el traje de Néstor, se afana en los coros y danzas regionales tan del gusto tardofranquista. O quizás a Merche Alcántara dando una vuelta a lomos de la burra Sofía a la Cruz de Tejeda, sede del Parador Nacional de mismo nombre, otro hito del desarrollo turístico durante la Dictadura. Según pude ver en un especial al final de la temporada pasada, las versiones de Cuéntame en otros países son ya numerosas. Las réplicas italiana y portuguesa son especialmente logradas. La de México prometía. Arrancaba con las Olimpiadas de México 68 pero no pasaba por alto la matanza de la Plaza de las Tres Culturas. ¿Se imaginan cómo sería una versión canaria? Debería arrancar con un padre de familia de origen rural, casi analfabeto, que busca la prosperidad para su familia al calor del boom del turismo abandonando la agricultura, una madre abnegada casi analfabeta también de profesión “sus labores”, unos abuelos emigrantes retornados, con las marcas de la guerra y la dictadura, con gran sacrificio el hijo mayor va a estudiar a La Laguna, se mete en política, la familia en Venezuela,… En fin, estoy seguro de que la historia les suena a muchos de ustedes.
Un evento muy recomendable
Me permito recomendarles un evento que tiene muy buena pinta. Tendrá lugar los próximos 3, 4 y 7 de julio, en el Ateneo de La Laguna y se trata de las Jornadas sobre Transporte, Movilidad y Territorio en Tenerife. La información me llegó vía uno de los participantes, antiguo amigo, pero yo se las remito vía el blog Gran Atasco Tenerife, dedicado a los temas ambientales y más concretamente al modelo de transporte. Organizadas por Alternativa Sí Se Puede, contarán con la presencia de lo más granado en cuanto a la reflexión sobre estas cuestiones en Canarias: miembros de los colectivos Coordinadora El Rincón, La Guagua, Canarias ante la Crisis Energética, Intersindical Canaria, la misma Sí Se Puede, profesores universitarios, etc. Da gusto ver qué hay gente que todavía se preocupa por impulsar la reflexión sobre Canarias, autocentrada. Creo que en Tenerife está ahora mismo la vanguardia de esa reflexión propia. Además, el tema es muy oportuno de cara a la próxima manifestación en contra del cierre del Anillo Insular de Tenerife, que ya traté en una entrada anterior. Espero y deseo que las jornadas sean todo lo fructíferas que el tema merece. Y que ustedes que pueden, las disfruten.












